”Ahora me siento más cerca de Dios” tras salir del closet dice Cura gay dice

“Eternamente tuyo, eternamente mío, eternamente nuestros”, dice un tatuaje en castellano que el excura Giuliano Costalunga tiene en el brazo. Es un mensaje dedicado a su marido, Paolo. “Después de 10 años, finalmente se ha realizado mi sueño. Me casé con Paolo, mi amigo y mi amor desde siempre. Amo a Dios y lo amo a él”, afirmó el hombre que provocó un escándalo en el Vaticano.

Y es que según el obispo de Verona, Giuseppe Zenti, Costalunga sigue siendo cura.”El padre nunca me ha informado de querer abandonar los hábitos”, afirmó al Corriere del Veneto. Una situación que sin embargo desmintió el abogado del cura, Alex Dal Cero, al diario Il Fatto Quotidiano. Según el letrado Costalunga mandó una carta certificada el 8 de febrero de este año para pedir la “reducción al estado laical”, o sea, dejar los hábitos tras 20 años de ministerio.

Dos meses después,y después de haber tenido que ocultar su amor durante años, Giuliano, de 48 años, se casó en la isla española de Gran Canaria, donde ahora vive, con el “ángel que le cambió la vida”.