5 señales de que tu ejercicio te está haciendo daño

rs_1024x576-161004131824-foto_portada“Sin dolor no hay ganancia” es una de las  frases  más usadas en el movimiento fitness para mantenerte motivado, y no es sorpresa que tantos sientan que mientras más dolor mejor el ejercicio.

Pues es cierto que estar un poco adolorido significa algo positivo, pues quiere decir que tus músculos se están fortaleciendo, pero hay ciertos tipos de dolores que te están enviando un mensaje, tal vez advirtiendo una lesión. Por eso debes prestar atención a las siguientes señales, así sabrás si el ejercicio que haces te hace más daño que bien:

Estremecerse un poco no es motivo de preocupación. Pero si tus brazos comienzan a vibrar más de lo normal, es una señal de que está fallando el músculo. No solo corres el riesgo de que el peso que estás levantando se te caiga encima y lastimes un pie (o alguna otra parte del cuerpo), además, estás creando un posible daño permanente. Y si te sientes muy cansado, no serás capaz de mantener la posición adecuada durante el ejercicio, causando un posible desgarramiento o distensión muscular.

Experimentas un dolor repentino, agudo o irradiado.

Puedes esperar un crecimiento general de dolor en tus músculos. Eso es una señal de que tu entrenamiento es desafiante y estimulante. Pero si un dolor intenso aparece rápidamente esto indica que algo está mal. No trates de continuar, porque puedes lesionar una articulación.

Después de trotar, tu pie o tu rodilla se inflaman

El enrojecimiento, la hinchazón o el dolor persistente sugieren un problema por uso excesivo, como calambres en las piernas. Cuando esto suceda, baja la intensidad por unos días. Quizás necesitarás pasar más tiempo estirándote y haciendo calentamiento antes de pisar el pavimento. Pero si continúa molestándote cada vez que corres, tal vez tengas que consultar con un fisioterapeuta. Te ayudará a corregir la forma y fortalecerá las áreas que pueden dejarte susceptible a lesiones.

 

El ejercicio fue hace 3 o 4 días, y todavía te duele

Tuviste una sesión fuerte con las máquinas, y pasado unos días, todavía no puedes subir las escaleras.  Es normal experimentar algo de rigidez: el dolor muscular de aparición retardada (DOM) es causado por pequeños desgarros en el tejido, y cuando su cuerpo repara esos desgarramientos, reconstruye tus músculos más fuertes. Pero los DOMS deben desaparecer dentro de 24 a 48 horas. Si no lo hace, significa que fuiste demasiado lejos, demasiado pronto. Espera hasta que los músculos se curen y se vaya el dolor antes de ir de nuevo al al gimnasio. Si tratas de hacer ejercicio con un rango limitado de movimiento, puedes terminar favoreciendo a un lado o poner en peligro el movimiento.

Tu hombro, rodilla o cadera crujen al levantar peso o hacer presión 

Sentir dolor con un tipo de movimiento específico es una señal de que algo anda mal.  Si el dolor es agudo, pide a un especialista que te revise.  Si el dolor no es tan fuerte, lo más recomendable es que te tomes un tiempo para prepararte mejor para tu rutina de ejercicios.  Asegúrate que tu calentamiento y estiramiento es el apropiado para ti, y no olvides de hidratarte durante el ejercicio.

Es probable que tengas que volver a lo más básico de tu entrenamiento.  Prueba por un tiempo usar menos peso, desacelerar tus movimientos, y presta mucha atención a tu postura. FUENTE

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